Capítulo 5 · RefugioMás refugios que puedes construir
Capítulo 5 · Refugio

Más refugios que puedes construir

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En esta sección (9)
  1. Refugio en A con lona
  2. Refugio en A con ramas
  3. Lona en "tienda" y lona en "diamante"
  4. Hamaca con lona encima
  5. Refugio con manta de emergencia (y sus límites)
  6. Wickiup o tipi de ramas
  7. Refugio de sombra para el desierto (doble capa)
  8. Trinchera de nieve (breve)
  9. Refugio con auto

Los refugios de esta sección amplían los anteriores. Casi todos parten de lo mismo: una lona de al menos 8 × 10 pies (2.4 × 3 m) con ojillos, 30–50 pies (9–15 m) de cuerda y 6–8 estacas (ver capítulo 2). Los nudos para la cumbrera (línea tensa entre árboles) y para fijar las esquinas están en el capítulo 17. Elige el refugio según el clima, el material y el tiempo que tengas antes de que oscurezca.

Más refugios que puedes construir
RefugioMaterialesTiempo aproximado*Mejor para
Lean-to (figura 5.1)Lona o poncho, cuerda, estacas15–30 minLluvia ligera con fogata enfrente; clima templado
A con lona (tienda)Lona, cuerda, estacas15–30 minLluvia y viento cambiante; noches frescas
A con ramasVara larga, muchas ramas y hojas1–3 hSin lona; frío moderado
Lona en diamanteLona cuadrada, cuerda, 3 estacas10–20 minUna persona; viento de una dirección
Hamaca con lonaHamaca, correas, lona, cuerda20–40 minSuelo mojado, con insectos o víboras; clima cálido
Manta de emergenciaManta aluminizada, cuerda10–20 minEmergencia breve; complemento, no refugio principal
Wickiup o tipi de ramasRamas largas, corteza, hojas2–4 h o másVarias noches en el mismo sitio
Sombra de doble capa2 lonas o telas, cuerda, estacas20–45 minCalor y sol intenso (desierto, verano intenso)
Trinchera de nievePala, lona o ramas para techo1–2 hNieve profunda y firme (ver capítulo 14)
Refugio con autoAuto, lona, cuerda10–20 minVarado en carretera: sombra o rompevientos

* Estimaciones para una persona con práctica y el material a mano. La primera vez, en la oscuridad o con frío, tardarás bastante más: practícalo antes en un parque o en el patio.

Refugio en A con lona

Es la tienda en A descrita arriba, paso a paso. Protege de la lluvia por ambos lados y del viento que cambia de dirección.

  1. Tiende la cumbrera: una cuerda bien tensa entre dos árboles separados un poco más que el largo de la lona, a la altura de la cintura o la rodilla (más baja = más cálida y resistente al viento; más alta = más espacio).
  2. Cuelga la lona sobre la cuerda, centrada, con la misma caída a cada lado.
  3. Estaca primero las cuatro esquinas, en diagonal opuesta, y luego los puntos intermedios de los bordes. Tensa hasta que la lona no forme bolsas donde se junte el agua.
  4. Pon palitos de goteo en la cumbrera, en cada extremo, como en el lean-to.
  5. Cierra un extremo contra el viento con la mochila, ramas o el sobrante de la lona.
  6. Aísla el piso (ver "Aislamiento del suelo") y, si tienes una segunda lona o plástico, úsala de piso, doblada para que no sobresalga fuera de la tienda: si sobresale, recoge la lluvia y la mete bajo ti.

Refugio en A con ramas

Cuando no tienes lona. Es pariente del refugio de escombros (figura 5.2), pero con dos lados inclinados y algo más de espacio.

  1. Busca una vara cumbrera recta y fuerte, de un largo de una vez y media tu estatura.
  2. Apóyala en una horqueta de árbol, en dos varas cruzadas en "X" amarradas entre sí, o entre dos árboles, a la altura de la cintura.
  3. Apoya costillas a ambos lados, juntas, con una inclinación de unos 45°: más inclinada escurre mejor la lluvia.
  4. Teje ramas delgadas horizontalmente entre las costillas.
  5. Cubre con capas de hojas, pasto, ramas de pino o corteza, de abajo hacia arriba como tejas, hasta que no veas luz desde dentro. En frío, mientras más gruesa la capa, mejor.
  6. Cierra la parte trasera y deja una entrada pequeña del lado opuesto al viento.
Figura 5.3. Refugio en A: (A) con lona sobre una cumbrera de cuerda; (B) con ramas sobre una vara cumbrera apoyada en dos varas cruzadas.

Lona en "tienda" y lona en "diamante"

Con una lona cuadrada hay dos formas rápidas y muy usadas:

Figura 5.4. Lona en tienda baja y lona en diamante. En el diamante, la esquina estacada del lado del viento cierra el refugio; la entrada queda bajo la esquina alta.

Hamaca con lona encima

Te separa del suelo mojado, de hormigas, alacranes y víboras, y del agua que corre en una tormenta. En clima cálido es de los refugios más cómodos.

  1. Elige dos árboles vivos, sanos y gruesos, separados un poco más que el largo de la hamaca. Revisa que no haya ramas muertas encima.
  2. Usa correas anchas (no cuerda delgada) alrededor de los troncos: protegen el árbol y no se resbalan. Cuelga la hamaca con una curva pronunciada, no tensa como cuerda de guitarra: tensa jala con mucha fuerza y es incómoda.
  3. Altura: que el centro quede más o menos a la altura de una silla, para sentarte con los pies en el suelo. No más alta: una caída desde altura lastima.
  4. Tiende una cumbrera unos 2 pies (60 cm) por encima de la hamaca y cuelga la lona (rectángulo o diamante), de modo que sobresalga al menos 6 in (15 cm) más allá de cada extremo de la hamaca.
  5. Pon palitos o cordones de goteo en las correas de la hamaca, justo antes de que entren bajo la lona: si no, el agua escurre por las correas hasta ti.
  6. Estaca los bordes de la lona en ángulo; bájalos más si sopla viento o llueve de lado.
  7. Acuéstate en diagonal dentro de la hamaca: quedas casi plano.
Figura 5.5. Hamaca con lona encima. La curva de la hamaca es intencional; los cordones de goteo en las correas evitan que el agua llegue a la hamaca.

Refugio con manta de emergencia (y sus límites)

La manta de emergencia aluminizada ("manta espacial", de Mylar) pesa casi nada y cabe en cualquier kit. Funciona reflejando el calor radiante, pero tiene límites serios:

Cómo usarla mejor:

  1. Como techo de lean-to frente a una fogata: amárrala por las esquinas (envuelve una piedrita o un puñado de hojas en la esquina y amarra la cuerda alrededor, sin perforarla). Refleja el calor del fuego hacia ti.
  2. Como capa interior: bajo una lona, dentro de un refugio de ramas o del auto, para reflejar tu propio calor.
  3. Siempre con aislamiento abajo: hojas, ramas, cartón o colchoneta (ver "Aislamiento del suelo").
  4. Contra el sol: con el lado plateado hacia afuera, como techo con aire debajo (no pegada al cuerpo), refleja el sol de mediodía.
  5. Como señal: el lado brillante se ve desde el aire (ver capítulo 8).

Una manta de emergencia "tipo bolsa" o "bivy" es mejor que la plana, y una lona de verdad mucho mejor: no confíes tu noche solo a una manta de Mylar.

Wickiup o tipi de ramas

Un cono de ramas cubierto de corteza, hojas y pasto. Tarda más que los demás, pero da espacio para sentarse y aguanta varias noches.

  1. Arma un trípode con tres varas largas y fuertes (unos 8–10 pies, 2.5–3 m), amarradas o trabadas por la horqueta cerca de la punta.
  2. Apoya más varas alrededor, en círculo, con las puntas juntas arriba; deja hueco para una entrada baja de espaldas al viento.
  3. Teje ramas delgadas entre las varas, en espiral, de abajo hacia arriba.
  4. Cubre de abajo hacia arriba con corteza, pasto, ramas con hojas o una lona, traslapando como tejas para que escurra.
  5. Aísla el piso con una capa gruesa de material seco.

Refugio de sombra para el desierto (doble capa)

En el calor extremo o del desierto, el refugio tiene que dar sombra y dejar correr el aire, no encerrar.

  1. Trabaja en las horas frescas (mañana temprano o atardecer): construir a mediodía te deshidrata (ver capítulo 12).
  2. Aprovecha lo que hay: una roca, un arbusto grande, una zanja seca poco profunda (nunca el fondo de un arroyo: inundaciones repentinas) o tu auto.
  3. Tiende la primera capa de lona o tela sobre cuerdas, rocas o palos, a la altura que puedas, con los lados abiertos para la brisa.
  4. Tiende la segunda capa encima, separada de la primera unas 12–18 in (30–45 cm). El aire que corre entre las dos capas se lleva el calor que la capa de arriba absorbe del sol.
  5. Si una tela es clara o plateada, ponla arriba para reflejar el sol; la más oscura, abajo.
  6. No te acuestes sobre el suelo caliente: despeja la arena superficial (más fresca abajo) o eleva el cuerpo sobre ramas o una mochila.
Figura 5.6. Sombra de doble capa: la separación de aire entre las dos telas reduce el calor bajo el refugio. Detalles en el capítulo 12.

Trinchera de nieve (breve)

Raro en climas templados, pero útil si viajas a la montaña en invierno. En nieve firme y profunda, excava una zanja del largo de tu cuerpo y lo bastante profunda para quedar bajo la superficie, techa con bloques de nieve, ramas o una lona cubierta de nieve, aísla el fondo con ramas o una colchoneta y deja una abertura de ventilación. Nunca te encierres sin ventilación ni enciendas una estufa dentro. Más en el capítulo 14.

Refugio con auto

Además de usar el auto como refugio (sección "El auto como refugio"), puedes ampliarlo con una lona:

  1. Sombra en calor: amarra un lado de la lona a la canastilla del techo, a las puertas abiertas o atrapado al cerrar las puertas, y estaca el otro lado al suelo o a piedras, en el lado de la sombra. Queda un toldo ventilado junto al auto, más fresco que el interior.
  2. Rompevientos en frío: estaciona con la parte de atrás hacia el viento si el terreno lo permite, y usa el auto como pared de un lean-to del lado protegido.
  3. Visibilidad: si la lona es de color brillante, que se vea desde la carretera y desde el aire (capítulo 8).
  4. Escape libre: si enciendes el motor, la lona nunca debe tapar ni encerrar el tubo de escape: el monóxido de carbono se acumula bajo un toldo cerrado.
  5. Ubicación: nunca en un cauce seco, en un vado ni al pie de un talud: el agua de una tormenta lejana puede llegar en minutos (capítulo 10).