Capítulo 22 · Despensa y cocina sin luz22.10 Cocinar sin luz
Capítulo 22 · Despensa y cocina sin luz

22.10 Cocinar sin luz

3 min de lectura

La regla número uno: cualquier cosa que queme combustible va afuera, en un lugar abierto y lejos del edificio, nunca en el departamento, el patio techado, la cochera o junto a puertas y ventanas. El monóxido de carbono no huele y en un complejo de departamentos puede entrar a tu unidad y a las vecinas. Detalles en los capítulos 4 y 9.

Cocinar sin luz
MétodoDóndeVentajasLimitaciones
Sin cocinarAdentroCero riesgo de fuego o CO; cero combustibleMenú repetitivo; necesitas latas listas para comer
Estufa de campamento (propano o butano)Solo afuera, lejos del edificioRápida; hierve aguaCO e incendio; revisa reglas del complejo; necesitas cartuchos
Asador de gas o carbónSolo afuera, lejos del edificioCocina carne del congelador antes de que se eche a perderCO; muchas rentas prohíben asadores en patios; prohibiciones de quema
Horno solarAfuera, al solSin combustible; ideal en zonas soleadasLento; solo días soleados; necesita vigilancia
Olla de conservación de calor ("cocina de heno")Adentro (después de hervir afuera)Ahorra mucho combustibleSolo termina la cocción; cuidado con la temperatura
Estación de energía a batería + hervidor o parrilla eléctrica pequeñaAdentroSin COGasta mucha batería; revisa los watts del aparato

Horno solar

Una caja aislada con interior negro, tapa de vidrio o plástico transparente y reflectores que concentran el sol. En los días despejados funciona bien de media mañana a media tarde. Usa ollas oscuras y delgadas con tapa, orienta la caja hacia el sol y reorienta cada hora. Sirve para arroz, frijol ya remojado, guisos y para pasteurizar agua (con indicador o termómetro). Usa un termómetro: la comida debe pasar rápido de 140 °F (60 °C), el límite superior de la "zona de peligro" del USDA (40–140 °F / 4–60 °C), y servirse caliente.

Olla de conservación de calor ("cocina de heno")

Usa el calor que ya tiene la olla: hierves unos minutos en la estufa (afuera) y luego metes la olla tapada en una caja muy aislada, donde sigue cocinándose varias horas sin fuego. Ahorra mucho combustible y no deja nada encendido.

Figura 22.2. Olla de conservación de calor: la olla recién hervida, envuelta y rodeada de aislante por todos lados, termina de cocinar sin fuego.
  1. Prepara la caja antes de encender la estufa: una hielera vacía, una caja de cartón o una canasta, con cobijas, toallas o bolsas de dormir. Deja un hueco del tamaño de la olla.
  2. Usa una olla pesada con tapa que cierre bien, llena al menos hasta la mitad: más volumen retiene más calor.
  3. Hierve afuera la comida unos minutos con la olla tapada (arroz, frijol ya remojado, avena, sopas, guisos con piezas pequeñas).
  4. Pásala rápido a la caja, sin destapar. Envuélvela en una toalla, cúbrela por todos lados y encima con una almohada.
  5. Espera varias horas sin abrir. Cada vez que abres, pierdes calor. Haz pruebas en días normales para saber cuánto tarda cada platillo en tu olla.
  6. Antes de servir, revisa la temperatura: si bajó de 140 °F (60 °C) o tienes duda, vuelve a hervir. Las sobras se recalientan a 165 °F (74 °C) (USDA) o se tiran: sin refrigerador no se guardan.