Capítulo 5 · Refugio
El auto como refugio
Si te quedas varado (tormenta, carretera cerrada, auto descompuesto), el auto es un refugio más seguro y más fácil de encontrar que caminar sin rumbo.
En frío
- Quédate en el auto, salvo que veas un edificio a corta distancia o el auto esté en peligro (fuego, agua que sube).
- Haz visible el auto: pon las luces intermitentes y, cuando deje de nevar o llover, levanta el cofre. Amarra una tela de color brillante en la antena o la ventana.
- Despeja el escape: revisa que el tubo de escape no esté bloqueado por nieve, lodo o escombros. Un escape tapado llena el auto de monóxido de carbono.
- Enciende el motor unos 10 minutos cada hora para la calefacción, con una ventana del lado contrario al viento ligeramente abierta.
- Ahorra batería: combina el uso de luces, calefacción y radio.
- Abríguense juntos: comparte calor corporal, usa cobijas, tapetes del piso y periódico como aislante.
- Muévete brazos y piernas cada cierto tiempo para mantener la circulación, sin sudar.
- Bebe agua para evitar la deshidratación; no comas nieve sin derretirla.
- Turnen el sueño: una persona despierta vigila escape, calefacción y señales de rescate.