18.2 El cuarto refugio en tu casa o departamento
Caso de referencia: un hogar con adultos y mascotas pequeñas, en la planta baja de un complejo de madera de 2–3 pisos. Adapta lo que cambie en tu vivienda. El capítulo 10 explica dónde meterte durante un tornado y el capítulo 15 la lógica del refugio contra lluvia radiactiva. Aquí se trata de preparar ese cuarto de antemano para que funcione varios días.
Cómo elegirlo
En la práctica, un baño interior típico mide entre 35 y 50 pies² (3–4.5 m²) con la tina incluida: alcanza para que el hogar aguante minutos u horas, no días. Por eso conviene pensar en una zona núcleo: el baño interior más el pasillo y el clóset contiguos. Usa el baño en la fase más peligrosa (tornado, primeras horas de lluvia radiactiva, nube química) y la zona núcleo para dormir y vivir cuando el peligro lo permita, siguiendo las instrucciones de las autoridades.
Cómo prepararlo (un fin de semana)
- Mide el cuarto y la zona núcleo. Anota las medidas de cada ventana, rejilla y extractor: las necesitas para cortar el plástico.
- Despeja. Saca lo que estorbe y deja espacio en el suelo para que todos se sienten o acuesten.
- Instala lo fijo que no requiere obras: detector de monóxido de carbono de baterías, detector de humo en el pasillo (ver capítulo 9), un gancho adhesivo para la linterna y el radio.
- Guarda el kit del refugio dentro o al lado: contenedor etiquetado con kit de sellado, filtro, linternas, radio, botiquín y saneamiento (lista completa en la hoja del final de este capítulo).
- Planea la masa: decide qué muebles y contenedores irán contra qué pared (sección 18.3) y deja la mayor parte ya colocada si se puede.
- Ensaya. Una vez al año, cronometra: todos dentro, con las mascotas y el kit, en menos de 2 minutos. Luego arma el sellado completo y mide cuánto tardan.