18.5 Calor y ventilación: el peligro olvidado
Cresson Kearny, en Nuclear War Survival Skills (Oak Ridge National Laboratory), insiste en que un refugio lleno de gente en clima caluroso debe ventilarse y enfriarse con suficiente aire de afuera. Varias personas y mascotas en un baño cerrado producen calor y humedad que suben rápido, y en verano o en climas cálidos el apagón probablemente ya apagó el aire acondicionado. El golpe de calor puede matar antes que la amenaza de la que te escondes.
- Ten un termómetro con higrómetro en el refugio. Vigila temperatura y humedad (para el índice de calor, ver capítulo 10).
- Mantén cerrada la puerta del refugio solo cuando sea necesario: durante el tornado, las primeras horas de lluvia radiactiva o mientras pasa la nube química.
- Mueve el aire interior: ventiladores de baterías o el filtro de ventilador conectado a la estación de energía.
- Enfría los cuerpos, no el cuarto: paños mojados en cuello, axilas e ingles, ropa mínima y clara, agua a sorbos frecuentes. Las mascotas, sobre el piso de baldosa.
- Reduce fuentes de calor: luces LED en lugar de focos; nada de velas.
- Turnos: cuando las autoridades lo permitan (o el peligro sea bajo), que parte del grupo pase al pasillo o a otra zona del núcleo para repartir el calor.
- Regla de decisión: si alguien muestra signos de golpe de calor (confusión, deja de sudar, piel caliente), es una emergencia médica (capítulo 7). Frente a la lluvia radiactiva, un golpe de calor justifica abrir, ventilar y pedir ayuda (capítulo 15). Frente a una nube química, no abras mientras pase: aplica las medidas de enfriamiento y llama al 911.
Kearny también describe una bomba de aire casera, la KAP (Kearny Air Pump): un marco con solapas que se mueve como un péndulo para empujar aire de afuera a través de un refugio. Está pensada para refugios improvisados con aberturas, no para un baño sellado; aquí solo se menciona como referencia (sección 18.14).