Puedes perder a una persona, una mascota, tu casa, tus cosas, tu rutina o la sensación de seguridad. Todo eso duele, y cada quien lo vive distinto.
- No hay un plazo "correcto" para el duelo, ni una forma correcta de sentirlo.
- Permite llorar, hablar o callar. Ofrece compañía antes que consejos.
- Pequeños rituales ayudan: una oración, una vela, escribir una carta, plantar algo.
- Mantén lo básico: comer, dormir, salir a caminar.
- Busca ayuda profesional si el duelo impide funcionar por mucho tiempo, o si aparece desesperanza o ideas de morir (sección 25.7).