Capítulo 15 · Emergencia nuclear y radiológica
15.8 Situaciones especiales
En esta sección (7)
Si estás manejando
- Si ves el destello, frena con seguridad si puedes, agáchate por debajo del nivel de las ventanas y cúbrete la cara. Los vidrios del auto pueden romperse con la onda expansiva.
- Cuando pase la onda, estaciónate fuera del camino y camina al edificio sólido más cercano. No intentes llegar a casa.
- Si el auto deja de funcionar o los semáforos se apagan, es esperable por el pulso electromagnético y los apagones. Abandona el auto en un lugar que no bloquee a los servicios de emergencia.
Si estás en el trabajo, una tienda o la escuela
- Quédate. Un edificio comercial grande suele proteger más que tu departamento. Ve al sótano, al estacionamiento subterráneo o al núcleo de un piso intermedio: escaleras, pasillos interiores, baños centrales.
- Aléjate de fachadas de vidrio y del último piso.
- Si eres responsable de otras personas, deja entrar a quien llegue de afuera: ayúdales a quitarse la ropa exterior y a lavarse.
Si estás afuera cuando cae la lluvia radiactiva
- Cúbrete nariz y boca con un cubrebocas, tela o toalla y entra al edificio más cercano, cualquiera.
- Antes de entrar, si puedes, quítate la capa exterior de ropa.
- Dentro, lávate lo antes posible (ver "Descontaminación al entrar").
Si alguien está herido
Atiende primero lo que amenaza la vida: sangrado abundante, vía aérea, respiración (capítulo 7). La contaminación radiactiva en la piel no es una emergencia que impida dar primeros auxilios: usa guantes si tienes, cubre heridas y lávate después. Las heridas por vidrios son muy frecuentes en la zona de daño ligero; ten en el botiquín vendas, gasas y pinzas.
Si hay incendio o daño en tu edificio
Un incendio, un derrumbe o una fuga de gas son peligros inmediatos que justifican salir aun en las primeras horas. Si hueles gas, sal y cierra la llave solo si sabes hacerlo y es seguro (capítulo 9). Muévete al siguiente edificio sólido por la ruta más corta, cubriéndote nariz y boca.
Pulso electromagnético y apagón
- Según FEMA, los apagones temporales (de horas a días) pueden extenderse decenas de millas más allá de la zona de daño; el daño a transformadores suele limitarse a unas pocas millas del punto cero.
- Los picos de voltaje en las líneas eléctricas pueden dañar aparatos conectados a varias millas de distancia.
- Una radio de baterías guardada en un cajón tiene buenas probabilidades de seguir funcionando. Ten dos, si puedes.
- Prepárate para días sin electricidad: comida que no requiere refrigerador, linternas, ventiladores de baterías. Ver capítulo 9 para apagones prolongados.
Después: volver a la normalidad
- Las autoridades medirán la radiación y dirán qué zonas son seguras, cuándo vuelve a ser potable el agua y qué alimentos se pueden consumir.
- Puede haber centros de recepción comunitarios para revisar si las personas están contaminadas y registrar a quien necesite seguimiento médico. Acude si te lo indican.
- No toques ni muevas las bolsas de ropa contaminada; las autoridades indicarán cómo desecharlas.
- Es normal sentir ansiedad, insomnio o miedo durante semanas. Hablarlo ayuda; busca apoyo (capítulo 1).