Capítulo 12 · Desierto
Inundaciones repentinas en arroyos
En el desierto el suelo es duro y absorbe poca agua. Una tormenta a muchas millas, que tú no ves, puede mandar una pared de agua, lodo y piedras por un cauce seco con cielo azul sobre tu cabeza. El Servicio de Parques Nacionales advierte que las inundaciones repentinas pueden ocurrir sin aviso, aun si no ves lluvia.
- Acampa al menos a 100 yardas (unos 90 m) de cauces secos y arroyos, y en terreno más alto que ellos, como recomienda el NPS.
- No esperes un rescate dentro de un arroyo ni en un cañón angosto. Son las rutas naturales del agua.
- Observa señales: nubes negras o relámpagos río arriba, cambio súbito en el color del agua, ramas y basura flotando, rugido creciente, aumento del caudal.
- Sube de inmediato, por la pared más cercana, no a lo largo del cauce. No te detengas a recoger cosas.
- No cruces agua en movimiento, a pie ni en auto. 6 pulgadas (15 cm) de agua rápida derriban a un adulto; 12 pulgadas (30 cm) arrastran un auto pequeño; de 18 a 24 pulgadas (45–60 cm), una camioneta grande. Detalles en el capítulo 10.
- Espera a que baje. Las crecidas de desierto suben rápido y suelen bajar en horas.