Instintivamente quieres quitarte ropa. Es un error. La ropa te protege del sol, frena la evaporación del sudor (que así te enfría en vez de perderse) y evita quemaduras que agravan la deshidratación.
Instintivamente quieres quitarte ropa. Es un error. La ropa te protege del sol, frena la evaporación del sudor (que así te enfría en vez de perderse) y evita quemaduras que agravan la deshidratación.