El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) es tajante: no hay ningún lugar seguro al aire libre durante una tormenta eléctrica. Un rayo puede caer a más de 10 millas (16 km) del lugar donde está lloviendo. Si oyes un trueno, estás dentro del alcance.
La regla 30-30 y lo que dice el NWS hoy
La regla 30-30 tenía dos partes: (1) si entre el relámpago y el trueno pasan menos de 30 segundos, busca refugio; (2) espera 30 minutos después del último trueno para salir. Hoy el NWS simplifica la primera parte: cualquier trueno que oigas significa ponerte a salvo de inmediato, sin contar segundos. La segunda parte sigue vigente: quédate en refugio al menos 30 minutos después del último trueno.
Para estimar la distancia de la tormenta: cuenta los segundos entre el relámpago y el trueno y divide entre 5 para obtener millas (entre 3 para kilómetros). Úsalo para ver si se acerca, no para decidir si estás seguro.
Refugios que sí sirven: un edificio grande con instalación eléctrica o plomería, o un vehículo cerrado con techo de metal y ventanas arriba. No sirven: tiendas de campaña, pabellones abiertos, cuevas poco profundas, salientes de roca, autos convertibles.
Si te agarra en el monte, sin refugio
Ninguna de estas medidas te hace seguro; solo reducen el riesgo un poco. Planea para estar fuera de cumbres y crestas antes del mediodía en temporada de tormentas.
- Baja de inmediato de cumbres, crestas, colinas y zonas elevadas.
- Aléjate del agua: sal de lagos, estanques y ríos, y de sus orillas.
- No te refugies bajo un árbol aislado ni bajo salientes de roca o en la entrada de cuevas.
- En el bosque, aléjate lo más posible de cualquier árbol; no te pegues al tronco.
- Aléjate de cercas de alambre, líneas eléctricas, molinos de viento y cualquier objeto metálico largo.
- Nunca te acuestes en el suelo. La corriente viaja por la superficie.
- En grupo, sepárense para que un solo rayo no hiera a todos y queden sobrevivientes que den primeros auxilios.