Capítulo 11 · Bosque y montaña
Terreno
Moverte con seguridad
- Sube y baja en zigzag por laderas empinadas. Baja de lado o de espaldas en tramos muy inclinados, con tres puntos de apoyo (dos pies y una mano, o dos manos y un pie).
- Pruebas cada apoyo antes de cargar tu peso en él. Roca suelta, hojas mojadas y tierra polvosa son las causas típicas de caídas.
- No bajes lo que no puedas volver a subir. Muchas personas perdidas quedan atrapadas en un barranco al que bajaron sin problema.
- Cuidado con "seguir el agua cuesta abajo". Los arroyos a veces llevan a caminos y poblados, pero también a cascadas, cañones cerrados y matorral impenetrable. Nunca lo hagas de noche.
- Detente antes de oscurecer. Caminar de noche en terreno desconocido causa más lesiones de las que resuelve.
Cruce de ríos y arroyos
Un río que te llega a la rodilla con corriente fuerte puede derribarte. El Servicio de Parques Nacionales (NPS) recomienda lo siguiente:
- Decide si de verdad necesitas cruzar. Si el agua está turbia, rápida o crecida, espera. Los arroyos alimentados por lluvia bajan en horas; no hay prisa que valga una vida.
- Elige el lugar. Un tramo recto, ancho o con varios brazos, donde el agua se extiende y pierde velocidad. Evita curvas, tramos angostos y lo que haya río abajo (troncos atorados, rápidos, caídas).
- Desabrocha el cinturón y el broche de pecho de la mochila para poder soltarla si caes. Una mochila amarrada puede hundirte.
- Usa un bastón o una rama firme como tercer punto de apoyo. Mantén siempre al menos dos puntos de contacto con el fondo.
- Ponte de frente a la corriente y avanza de lado, en ligero ángulo río abajo. Pasos cortos; arrastra los pies.
- En grupo, crucen juntos: la persona más fuerte del lado de río arriba para romper la corriente, todos agarrados de los brazos o de las correas de las mochilas.
- Si caes y la corriente te arrastra, quítate la mochila, flota boca arriba con los pies por delante y río abajo (para chocar con los pies, no con la cabeza) y nada en diagonal hacia la orilla.