Capítulo 5 · RefugioRefugios improvisados
Capítulo 5 · Refugio

Refugios improvisados

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En esta sección (4)
  1. Lean-to (techo inclinado) con lona o poncho
  2. Tienda en "A" con lona
  3. Refugio de escombros (debris hut)
  4. Refugio para calor (sombra)

Lean-to (techo inclinado) con lona o poncho

Es el refugio más rápido. Protege de lluvia y viento por un lado, y puedes poner una fogata enfrente (respetando distancia y prohibiciones, ver capítulo 4).

Figura 5.1. Lean-to con lona o poncho entre dos árboles.
  1. Busca dos árboles a unos 7–9 pies (2–3 m) de distancia, con el viento pegando de un lado.
  2. Si es poncho, cierra la capucha amarrándola bien para que no entre agua.
  3. Ata una cuerda entre los árboles a la altura de la cintura, o amarra cada esquina superior a un árbol.
  4. Pon palitos de goteo: amarra un palito de unos 4 pulgadas (10 cm) a cada cuerda, junto a la lona; el agua escurre por el palito en vez de seguir la cuerda hacia dentro.
  5. Estira el borde bajo hacia el lado del viento y fíjalo al suelo con estacas en las esquinas.
  6. Si va a llover, pon un palo de soporte bajo el centro o amarra el centro hacia arriba para que el agua no se acumule.
  7. Cierra los lados con ramas, mochilas o más material si el viento cambia.

Tienda en "A" con lona

Mejor protección contra lluvia por ambos lados. Ata una cuerda entre dos árboles a la altura de la rodilla o un poco más, cuelga la lona sobre ella y fija ambos lados al suelo con estacas, tensándola. Es más cálida que el lean-to pero no puedes calentarte con fuego enfrente.

Refugio de escombros (debris hut)

Cuando no tienes lona y hace frío, este refugio aísla bien. Requiere mucho material y una o dos horas de trabajo.

Figura 5.2. Refugio de escombros: armazón de varas cubierto con capa gruesa de hojas.
  1. Arma la cumbrera: una vara larga y fuerte (un poco más larga que tu estatura) apoyada en un extremo sobre un tocón, una roca o dos varas en forma de "X", y el otro extremo en el suelo.
  2. Pon costillas: varas más cortas a ambos lados, inclinadas contra la cumbrera, lo bastante separadas para que quepas acostado y con pendiente suficiente para escurrir el agua.
  3. Cubre con ramas finas en malla para que las hojas no se cuelen.
  4. Apila hojas secas, agujas de pino, pasto: una capa de al menos 3 pies (1 m) de espesor. Más grosor, más calor.
  5. Rellena el interior con material seco y suave, tanto abajo como alrededor del cuerpo.
  6. Prepara un tapón para la entrada (un montón de hojas o una mochila) que jales hacia ti al entrar.
  7. Pon ramas encima de las hojas para que el viento no las vuele.

Refugio para calor (sombra)

En calor, el objetivo es sombra y ventilación. Usa dos capas de lona o tela separadas unas 12–18 pulgadas (30–45 cm): el aire que circula entre ellas reduce el calor. Levanta los bordes para que corra la brisa. No te acuestes directamente sobre arena o tierra caliente; busca suelo a la sombra o eleva el cuerpo. Más detalles en el capítulo 12 (desierto).