Refugios improvisados
En esta sección (4)
Lean-to (techo inclinado) con lona o poncho
Es el refugio más rápido. Protege de lluvia y viento por un lado, y puedes poner una fogata enfrente (respetando distancia y prohibiciones, ver capítulo 4).
- Busca dos árboles a unos 7–9 pies (2–3 m) de distancia, con el viento pegando de un lado.
- Si es poncho, cierra la capucha amarrándola bien para que no entre agua.
- Ata una cuerda entre los árboles a la altura de la cintura, o amarra cada esquina superior a un árbol.
- Pon palitos de goteo: amarra un palito de unos 4 pulgadas (10 cm) a cada cuerda, junto a la lona; el agua escurre por el palito en vez de seguir la cuerda hacia dentro.
- Estira el borde bajo hacia el lado del viento y fíjalo al suelo con estacas en las esquinas.
- Si va a llover, pon un palo de soporte bajo el centro o amarra el centro hacia arriba para que el agua no se acumule.
- Cierra los lados con ramas, mochilas o más material si el viento cambia.
Tienda en "A" con lona
Mejor protección contra lluvia por ambos lados. Ata una cuerda entre dos árboles a la altura de la rodilla o un poco más, cuelga la lona sobre ella y fija ambos lados al suelo con estacas, tensándola. Es más cálida que el lean-to pero no puedes calentarte con fuego enfrente.
Refugio de escombros (debris hut)
Cuando no tienes lona y hace frío, este refugio aísla bien. Requiere mucho material y una o dos horas de trabajo.
- Arma la cumbrera: una vara larga y fuerte (un poco más larga que tu estatura) apoyada en un extremo sobre un tocón, una roca o dos varas en forma de "X", y el otro extremo en el suelo.
- Pon costillas: varas más cortas a ambos lados, inclinadas contra la cumbrera, lo bastante separadas para que quepas acostado y con pendiente suficiente para escurrir el agua.
- Cubre con ramas finas en malla para que las hojas no se cuelen.
- Apila hojas secas, agujas de pino, pasto: una capa de al menos 3 pies (1 m) de espesor. Más grosor, más calor.
- Rellena el interior con material seco y suave, tanto abajo como alrededor del cuerpo.
- Prepara un tapón para la entrada (un montón de hojas o una mochila) que jales hacia ti al entrar.
- Pon ramas encima de las hojas para que el viento no las vuele.
Refugio para calor (sombra)
En calor, el objetivo es sombra y ventilación. Usa dos capas de lona o tela separadas unas 12–18 pulgadas (30–45 cm): el aire que circula entre ellas reduce el calor. Levanta los bordes para que corra la brisa. No te acuestes directamente sobre arena o tierra caliente; busca suelo a la sombra o eleva el cuerpo. Más detalles en el capítulo 12 (desierto).