Capítulo 20 · Herramientas y cuchillo
20.6 Hacha y sierra: uso seguro
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Equipo de protección
El Servicio Forestal de EE.UU. recomienda botas de cuero resistentes de al menos 8 in (20 cm) de alto, lentes de seguridad, casco si algo puede caer desde arriba, y guantes para partir leña y siempre para afilar.
Zona de seguridad del hacha
- Despeja el área. Antes de usar el hacha, gira con ella sostenida con el brazo extendido y quita ramas, cables, ropa tendida o cualquier cosa al alcance del giro, también arriba de tu cabeza.
- Nadie dentro del alcance. Las demás personas y las mascotas se mantienen bien fuera del radio del hacha más tu brazo, y nunca enfrente ni detrás de ti. Como regla práctica, deja al menos el doble de esa distancia.
- Postura firme: pies separados al ancho de los hombros, peso repartido, suelo sin obstáculos.
- Distancia correcta: toma el mango por el extremo y estira los brazos: el filo debe tocar el punto de corte. Prueba con golpes suaves antes de dar fuerza.
- Mantén el filo afilado. Un hacha roma rebota y se desvía hacia tus piernas.
Partir leña
- Coloca el leño de pie sobre un tronco ancho y firme (el “tajo”), no sobre el suelo: si fallas, el hacha se clava en la madera y no en tu pie.
- Golpea en una grieta existente, con la espalda recta y doblando las rodillas al bajar.
- Si el hacha se atora, no la levantes con el leño colgando por encima de tu cabeza. Golpea el conjunto contra el tajo o usa una cuña.
- Nunca uses el hacha como cuña ni golpees cuñas de acero con el lomo del hacha: usa un mazo.
- Al cortar ramas de un tronco caído, párate del lado contrario al de la rama, con el tronco entre tú y el hacha.
- Cuidado con las ramas atrapadas bajo tensión: al cortarlas pueden saltar con fuerza.
Transportar el hacha
- Siempre con funda. Llévala a un costado, sujetándola cerca de la cabeza, con el filo hacia abajo y hacia fuera.
- Nunca sobre el hombro. Si tropiezas, avienta el hacha lejos de ti.
- La hachuela (de una mano) es más peligrosa de lo que parece: el golpe se desvía fácilmente hacia la mano o la pierna. No la uses para martillar con fuerza.